Esta es una carta abierta que publiqué en mi facebook personal hace pocos meses, una misiva a los que deciden cómo debe de ser nuestro cuerpo. Desde que la escribí son muchas las personas que me han dado las gracias por el post, ya que no soy la única que se ha sentido marginada por la moda en los últimos años. Así que me he animado a compartirla aquí para que cunda el mensaje.

Tengo 35 años, mido 1,72 y peso 63 kilos y 536 gramos. No considero que tenga un cuerpo de modelo, ni tampoco lo deseo. Me siento bien con mis medidas, mis volúmenes, mi apariencia y con lo que ingiero y lo que gasto cada día.

He dado a luz a dos hijos, hace 6 y 3 años respectivamente, y mentiría si dijera que tengo el mismo cuerpo que a los 20 cuando todavía no había cedido ni un centímetro de mi piel. Ahora peso unos 3 kilos más y puede que tenga algún centímetro más en mi cadera, los mismos centímetros que tengo de más de experiencia y sabiduría -siempre buscando la proporción-.

Hoy me disponía a comprarme un pantalón de esos que se llevan ahora, tobilleros acampanados, cuando he comprobado que no había talla para mí en la tienda. No voy a decir el nombre del establecimiento porque en definitiva no es un caso aislado, así que no quiero acusar a una marca en particular de algo que es ya una práctica generalizada y que, aunque la sociedad tienda a normalizarla, a mí me estremece.

Primero he entrado con una 38 en el probador, a la que le faltaba un palmo para abrazar mi cintura, luego la dependienta -muy amable- me ha ofrecido una 40 excusando el modelo de pantalón, que al parecer era más pequeño que de costumbre. Esta vez me faltaban 3 dedos. Cuando la dependienta se disponía a traerme la 42, excusándose de nuevo, me ha dicho que al parecer no se produce o no había llegado todavía, así que me ha propuesto traerme otra 40 de otro modelo que es la que os muestro en esta foto.

Quizás haya alguien que considere que la foto tiene trampa o está hecha a propósito, pero quien me conoce sabe que soy una persona “delgada”, que no “desnutrida” y me remito a las costillas que se dibujan en mi espalda. Hasta aquí, es todo muy subjetivo. Vayamos pues a la objetividad: tengo un índice de masa corporal de 21, lo que la Organización Mundial de la Salud considera como normal. Por debajo de 19 se considera insuficiente.

Cuando digo que esta situación me estremece, no lo digo en balde. ¿A dónde vamos a ir a parar? Porque estas palabras que hoy escribo aquí no son fruto de una casualidad ni de un mal día. Muchas prendas con etiqueta L me están pequeñas, por no hablar de las camisas de la 42 (última talla en casi todas las tiendas).

La verdad es que soy una mujer bastante rebelde y a mí ni la moda, ni una tienda, ni el que la regenta, me va a decir qué tengo que comer o cuánto tengo que pesar. Tampoco me va a indicar ni a sugerir qué modelo es el que está hecho para mi cuerpo, que desconozco si tiene forma de pera, manzana o maracuyá.

A mí, que tengo 35 años, la autoestima en su sitio y muchos encantos que no se miden en centímetros, irme de la tienda sin bolsa el único sentimiento que me provoca es el de lástima, básicamente por los modelos de consumo que pretenden hacernos eunucos -castrándonos la decisión de ser como queramos ser- y, en el caso de las mujeres, objetizarnos hasta convertirnos en alambres. Pero… ¿Y a nuestras hijas? ¿Y a nuestras sobrinas? ¿Y a las hijas de nuestras amigas? ¿Cómo abandonan una tienda cuando comprueban que no hay talla para ellas con 16, 18 o 20 años?

Tengo dos casos muy cercanos pasando un verdadero calvario en la unidad de trastornos alimenticios del hospital La Fe. ¿Hay derecho a esto? Decía la dependienta que justamente los dos pantalones que he escogido eran modelos de pasarela de Nueva York ¿acaso allí no comen?

Se nos llena a boca hablando de la libertad, de la igualdad, de todo lo que las mujeres hemos conquistado en los últimos años ¿De verdad os lo habéis creído? ¿Es igualdad que una mujer tenga que ser un alambre y un hombre pueda ser/vestir como quiera? Señores y señoras que deciden cómo tenemos que ser, bórrenme de su lista porque prefiero salir desnuda a la calle que pasar por la cintura de su dictadura.

Posted by:Dulce

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