Soy de las que piensa que tener una televisión autonómica es casi tan importante como tener un gobierno autonómico. La razón es muy sencilla: lo que no se cuenta, no ha pasado. Una máxima de la comunicación que hemos tratado de obviar durante el apagón autonómico del ente público.

Tambien soy de las que piensa que el que quiera una tele, que se la pague. Y esto va por los partidos políticos y por el gobierno en particular. La tele es de todos los que nos rascamos el bolsillo así que cuidémonos de líneas editoriales excluyentes y de propaganda de régimenes ya enterrados, que nos hemos ilusionado con la esperanza de tener un canal normal, sin vetos y sin más expectáculo que el de los programas de entretenimiento.

Creo que pagamos suficientes impuestos como para estar informados. Merecemos como ciudadanos saber qué pasa en la V-30, conocer de primera mano las reacciones de nuestros políticos a propósito del traslado de empresas catalanas a nuestra tierra o ver un reportaje de la ruta de la seda con orgullo ciudadano. Creo que los seguidores del Valencia, del Levante, del Villareal o del Pamesa, son merecedores de actualizaciones y piezas audiovisales de apoyo y esperanza.

Pero no solo eso. Creo que mis hijos merecen el enriquecimiento cultural que yo tuve, disfrutando de contenidos en valenciano, relacionados con mi tierra. Para ellos, la ausencia de televisión autonómica ha sido una pérdida brutal. En el plano lingüístico son una generación perdida porque justo cuando comenzaron a disfrutar de los primeros contenidos televisivos, se apagó el que hubiera sido para ellos vertebral. En casa, nuestra lengua materna es el castellano, así que no hace falta que os diga que el valenciano para ellos está al nivel del inglés. Un desastre.

Bola de Drac, la cremà, l’ofrena de flors, babalà, trau la llengua… la cultura que nos ha faltado es la cultura con la que no han crecido mis hijos. Sé que nuestra televisión era insostenible, deficitaria, inviable, pero… ¿de verdad era necesario un apagón indefinido?

À punt de que tengamos tele de nuevo, lo único que le pido es que nos honre a los telespectadores, a los ciudadanos, a los mas pequeños y, si no es mucho pedir, a los periodistas y a nuestra profesión. Tenemos toda la esperanza puesta en ti, pequeño gran tesoro, no nos defraudes.

Escrito por:Dulce