En mi casa tenemos la habilidad de darle la vuelta por completo a las obligaciones, para sacar provecho de cada minuto de la vida. Y así fue cómo un viaje de trabajo a Bruselas, se convirtió en un fin de semana largo navideño en familia en el que la cabalgata de Papá Noel fue, sin ninguna duda, la joya de la escapada con niños a la capital de Europa.

Para nada fue algo meditado. Surgió en la agenda laboral y allí que nos fuimos los cuatro en busca de vino caliente y mercaditos navideños. Para los niños era su primera vez en Bélgica, para nosotros era la “vigésimoalgo” pero la primera con ellos, así que planificamos a conciencia cada día para compensarles por el frío y por el destino -que así, al principio, no nos parecía de lo más divertido-.

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Santa Claus Parade

Tengo que decir que nos enteramos casi por casualidad. Una amabilísima recepcionista del NH Brussels Carrefour de l’Europe, al vernos con los niños a nuestra llegada al hotel, nos recomendó que no nos la perdiéramos. Así que, dicho y hecho, pues era esa misma tarde.

La cabalgata de Papá Noel de Bruselas ha pasado ya a los recuerdos más bonitos de nuestros viajes en familia. El desfile es una currada impresionante: bailarines, acróbatas, coreografías… nada que envidiar a nuestra cabalgata de los Reyes Magos.

Tengo que reconocer que el tema de la seguridad acojona un poquito, pues el ejército está en la calle y más en unas fechas como la Navidad, pero te sientes muy protegido porque no se les escapa ningún detalle.

Papá Noel cierra la cabalgata en una carroza impresionante, precedido de sus elfos que bailan y cantan en un vagón de tren sacado casi de una peli de Tim Burton.

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Las luces de la Grand Place

Cada 30 minutos a partir de que oscurece, la Grand Place reproduce un espectáculo de música y luces de los que te ponen los pelos de punta. Fuimos el primer día y todos los demás, porque para los niños era como el prolegómeno de la noche en la ciudad.

Pocas ciudades viven tanto la Navidad como Bruselas, a juzgar por su plaza. No quiero ni pensar cómo será la factura de la luz del consistorio el 1 de enero. Aunque también es verdad que en el resto de Europa la Navidad dura mucho menos que en nuestro país, ya que el 1 de enero finaliza -nada de Reyes Magos- y, por tanto, en menos tiempo pueden abarcar una actividad mayor.

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Feria de Navidad

La feria de Navidad de Bruselas bien merece una parada en el camino. No es como las que acostumbramos a frecuentar en España. Nada de coches de choque ni de rana saltadora. Una noria preciosa desde la que se divisa toda la ciudad y atracciones con las que interactuar, poco mecanizadas y muy divertidas.

A la feria le acompañan muchísimas paradas de dulces y vino caliente. El perfect match al bajar de la noria es el gofre de Nutella, creo que no hay otro igual en el mundo.

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Brujas, la ciudad de cuento

Acabadas y finiquitadas las obligaciones, el último día lo pasamos en Brujas, una ciudad de cuento que los pequeños no podían ni imaginar que existiese.

Nunca antes habían visto un canal ni ese tipo de construcción en directo. Sí en las pelis y en las páginas de sus cuentos, pero no habían tenido la oportunidad verlo en vivo y en directo.

Comimos patatas fritas y recorrimos todos los callejones. Para ellos lo mejor fue recorrer el centro amurallado y corretear por encima de sus adoquines, abrigados hasta las cejas y con la que para ellos -de momento- sigue siendo mejor compañía: nosotros.

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Museo de los instrumentos musicales de Bruselas

Por muchas veces que visites una ciudad, siempre hay algo nuevo que hacer o ver y esta visita fue una chincheta nueva en el mapa de nuestros descubrimientos. Somos de apurar antes de irnos y, ya que el vuelo salía a última hora de la noche, decidimos escaparnos -antes de coger el tren al aeropuerto- al Museo de los Instrumentos de Bruselas.

Uno de nuestros hijos es un pequeño músico, así que ya os podéis imaginar cuánto disfruto. Allí están los primeros pianos de la historia e instrumentos que ni reconoceríais. Es un buen museo para ir con niños porque permite la interacción y pueden escuchar el sonido de todos ellos con la audioguía.

Tintín, ¿ese quién es?

¿Saben vuestros hijos quién es Tintín y Milú? Los nuestros no lo sabían, así que cuando estábamos preparando el viaje les contamos por encima quiénes eran y que habían formado parte de nuestra infancia y la de nuestros padres (sus abuelitos), ya que el primer comic data de 1929.

En la ciudad hay una ruta que parte del Parc de Bruselas y finaliza en el Museo de Figurines Originales, para los amantes de su historia. Nosotros no la recorrimos entera pero sí localizamos un par de puntos para poder fotografiarnos con el personaje en algunas de las medianeras de los edificios donde homenajean al intrépido y mundialmente conocido reportero.

Recomendaciones

Aunque vayáis un fin de semana, no dejéis de visitar alguna ciudad cercana. Si hay algo bien hecho en los Países Bajos es su red de ferrocarriles.

Alojaos cerca del centro pues, aunque es algo más caro, aprovecharéis a tope el día y ahorraréis pasos y billetes de metro.

Sed felices.

 

 

 

 

Escrito por:Dulce