Hola Ramiro, sé que no nos conocemos pero he leído la tribuna que me has dedicado en Alerta Digital y no he podido evitar corresponderte con un post en un medio bastante más humilde como es mi blog, pero mucho más respetuoso y periodístico.

En primer lugar, como te comentaba al pie de tu discurso viril, digno de un hombretón como tú, quiero disculparme por no cumplir los estándares de lesbiana y fea para proclamarme ante ti feminista.

No soy como las chicas que te gustan, esas que limpian mocos sin parar y siempre están guapas para sus maridos. Soy más bien perezosa en las tareas del hogar, un poco escaqueada con mis hijos y para mi marido suelo ponerme el pijama de felpa cuando llego a casa después de un día de mucho curro. Pero no soy fea. Mis amigas tampoco (son las de la foto). De hecho ligamos bastante cuando salimos por la noche a emborracharnos un rato y echarnos unas risas. Hay señores como tú que también nos miran, aunque entendemos que sus señoras son “más mejores” -eso no lo discutimos-.

También quiero pedirte perdón por no ser una frustrada y amargada. Como estudié lo que quise y en el lugar del mundo que me dio la gana, me siento muy afortunada. Cada día hago lo que más me gusta, que es contar cosas, así que soy tan feliz como mis padres me aconsejaron que fuera en mi vida.

Hoy he decidido hacer huelga e ir a la manifestación. No sé esto cómo lo ves… Quizás ya te vaya cuadrando más que sea feminista. Pero míralo por el lado positivo: hoy las mujeres como yo, que desean la igualdad (significado de feminismo, según la RAE) no iremos a trabajar y eso sabemos que te gusta. Verdaderamente es una acción pensada para personas como tú, que consideran nuestro trabajo innecesario.

Lo que no te va a gustar, probablemente, es que voy a ir con mi hija de solo 4 años. Ella es guapa también y de mayor quiere ser bombero. El otro día le conté que mi amigo Ricard Chicot ha guionizado un documental de las primeras policías de Valencia. En el docu cuenta que cuando ingresó en el cuerpo la promoción femenina del 81, no podía llevar pistola. Ella está preocupada por si le prohíben llevar manguera, por ser chica. ¿Cómo hará su trabajo?, se pregunta.

Mi hijo no quiere venir. Tiene 7 años y no se cree que una mujer no tenga los mismos derechos que un hombre, dice que eso es imposible, que a las niñas de su clase les mandan los mismos deberes que a él y que los exámenes son iguales para todos. Sin embargo se ha extrañado al enterarse de que a la mamá de un amiguito le han despedido del trabajo porque espera un bebé. Está preocupado porque piensa que ahora también van a despedir a su papá si la razón es el bebé “porque él también lo va a tener”.

Mi marido también te va a defraudar, Ramiro. En medio de la noche se levanta para atender a nuestros hijos la mayoría de los días que lloran. Y cuando se ponen malitos, los lleva al médico. Sí, sé que tus rezos en la misa que nos has prometido hoy no van a bastar con todo esto que te estoy contando.

Yo creo, sinceramente, que lo mejor es que esta tarde, mientras nosotras estamos a lo nuestro, tú en vez de ir a misa, te vuelvas a tu tribu y dejes de escribir chorradas propias del hombre de la caverna, que en El Mundo Today están todavía dándose cabezazos por no haber escrito algo tan ridículo como tu opinión en un día como hoy.

Feliz día de la mujer, Ramiro. Me saludas a Platón, por favor.

Escrito por:Dulce