Si algún día habíais soñado con tener una cuenta de email libre de morralla, vacía de mensajes vacíos, sin misivas de CEOS campechanos, ni peroratas de organizaciones que desean cambiar el mundo, despertad porque Europa os ha concedido el deseo. Hoy tenéis la oportunidad de volver a empezar en vuestra casilla de email.

Abríos un correo nuevo, si es que encontráis un nombre de usuario que no atente contra vuestro honor, y no cometais ningún click que os vaya a enredar de nuevo en una bandeja llena de basura incondicional.

Vuestra cibervida puede hoy volver a empezar, sin chantajes digitales. Podréis recibir un ticket de compra de un estabecimiento sin tenerte que comer sus novedades cada semana. Será algo así como poder morrearos con alguien, sin tener que acostaros con él. Sí, ya se que esto hay personas que no lo entienden… también pasaba con algunas empresas, de ahí este nuevo reglamento.

Que diga yo todo esto, que me dedico al mk y a la comunicación, puede sonar feo. Pero es que yo, tanto en mi vida personal como en mi vida laboral, solo hablo con receptores que desean escucharme. Es una regla básica de educación como la de ir únicamente a los lugares a los que te han invitado.

A pesar de todo, os confesaré que tengo miedo. Siento pánico a que las compañías se venguen de los indivíduos con el telemárketing de la hora de la siesta.

Os cuento mi última conversación y me decís si es para tener miedo o no:

– Hola, nos ponemos en contacto con usted de parte de su entidad financiera para darle un préstamo de 2.000 euros.

– Hola señorita, se lo agradezco, pero no los necesito.

– ¿Está segura de que no los necesita? Mire que las vacaciones están a a vuelta de a esquina y podría irse de viaje con a familia…

– Gracias pero ya tengo mi viaje.

– ¿Y qué me dice del dentista?

– ¿Perdoneeee?

– Sí, ya sabe… siempre que nos surge algún problemilla en la boca es un dineral. Igual ahora es el momento de hacerse ese arreglito…

Justo en ese útimo punto suspensivo es cuando me entraron ganas de matar, ya no a esta pobre chica, si no a la persona que le había escrito ese argumentario (así se llaman los documentos que emplean las teleoperadoras para seguir una conversación que debe acabar en conversión), al jefe de ventas o de marketing que desde su sillón le salen las chorradas como churros porque no las tiene que decir él a las 3 de la tarde de un tórrido día de mayo.

En fin, que a las universidades, a las academias de inglés, a los prestamistas, a las tiendas de ropa y a los que no habéis sabido distinguir entre una frecuencia informativa y un acoso en toda regla, hoy os digo adiós con amor, que así es como se despide mi amiga Gracia de las personas que un día le sumaron y al siguiente le restaron, con una educación exquisita, el ceño fruncido y el corazón descansado.

Escrito por:Dulce